A veces mal, otras veces peor

He tenido días complicados, a lo mejor no es nada muy alejado de la realidad de cualquier universitario en estas fechas, pero emocionalmente me he sentido devastada.

Hace años, tuve momentos muy críticos en mi vida. No pensaba en el futuro, no pensaba en nada mucho más allá de unas semanas o meses, no era un tema, y si aparecía, decía cualquier cosa… Como “ser astronauta”, sin pensar en ello realmente. Pero eso no es lo crítico. Lloraba días y noches casi todos los fines de semana, en la semana también tenía momentos bajos por la noche, sufría mucho, estaba llena de pensamientos negativos e incluso pensaba en cómo matar a mi hermana para calmarme tras alguna pelea. Los pensamientos -y ejecuciones- suicidas no son un secreto para este medio. También ellos estaban ahí. Fueron tiempos muy muy bajos y oscuros. Los pasé sola, poco a poco fui tratando de emerger, de hacer algo, de no quedarme ahí. Las cosas comenzaron a salir un poco mejor… Aún me sentía mal, me sentía gorda y fea… Tenía mis atracones de comida (hablo de 20-30k en comida que me comía en una tarde o menos), pero pese a eso, estaba muchísimo mejor. Sip, estuve muy mal.

Pero, ¿a qué viene todo esto?

Este año quería hacer un cambio, no lo pensé mucho, sólo lo hice. Cambié mi alimentación, traté de mantener mejor las relaciones con mi familia, enfocarme mucho en la universidad. La universidad me está matando, prácticamente literalmente. Rompí mi racha, subí de peso, me volví a sentir muy mal por el asunto de la R. I. y no conforme con eso, estoy muy ansiosa, nerviosa, asustada, cansada, con sinusitis y resfriada.  Es 18 de julio, el 14 ya debería haberlo terminado todo, a más tardar. Aquí estoy aún sin proyecto de práctica, teniendo diversos problemas con eso, aún con la incertidumbre de unos de los electivos y habiendo teniendo un triste desempeño en el otro electivo por culpa de 3ros.

Estoy metida en una práctica de mierda, cuyo único beneficio es que me pagan. Mi novia, que me metió en eso, se fue, y se encontró una práctica soñada para mí. Pero ahí estoy yo “en la peor práctica”, con el “peor supervisor”, la única que se quedó y la que a estas alturas debe ser la más atrasada.

Estoy cansada de que las cosas me salgan mal, no importa cuánto me esfuerce, cuánto quiera hacer las cosas bien, siempre hay algo o alguien que me arrastra… O yo misma… Habiendo gente en el mundo que nunca hace nada, y todo le sale bien. Bueno, para equilibrar el universo, está la gente como yo, que o todo le sale mal o todo le sale peor…

Bueno, aquí el punto, ayer tuve un colapso nervioso y no pude evitar estallar en clases… Mientras me atormentaba la idea de de que mi práctica era pésima, de que “yo no me apegaba a mis decisiones”, de que mi desempeño en la presentación fue pésimo, de que soy la rarita, luchando con el dolor, pensando en que no podía huir, no puedo huir… Y recordando, recordando que hacían años que no me sentía como me he sentido últimamente. A mí volvieron esas sensaciones de vacío, dolor y oscuridad por las que tanto pasé hace 10 años…

Me frustra que cuando piense en terminar todo esto, no puede dejar de considerar al resto… Ayer caminé, caminé un buen rato esperando despejarme. Algo así como que lo logré, en ese momento, me descargué, lloré. Pero la soledad y todo lo que siento no se van, es más, me alcanza la agonía y el pavor. Y la verdad es que me siento mal, no puedo describirlo, alrededor mío sólo veo que a todos les va bien, veo que no soy relevante, que soy sólo algo más en el escenario cuanto mucho. Deseo que algo me mate, que algo acabe con esta constante agonía. ¿Qué sentido tiene vivir así? ¿Que la vida es bella? No es un motivo para mi, es egoísta y superficial… Me gustaría poder…. hablar algo más, pero siento que si lo hago me desmoronaré y no estoy en un lugar seguro ahora.

No importa lo que haga, cuánto me esfuerce, si adelgazo, si me corto el cabello, si me visto bien… Tampoco importa si tengo dinero, porque NADA vale la pena en mi vida…

Anuncios

Carta a GDM

Cada cierto tiempo tengo algún momento catártico con algún ser humano o institución que, como muchas cosas en la actualidad, está podrido o viciado por un sistema o una cultura que, además de generar este estado de pudrición, lo premia y potencia… Bueno, aquí va otra.

Carta a G.D.M

Hola,

Es casi media noche del 2 de julio y aún no hago aquello que me pediste hacer. Sé que debería estar haciéndolo en lugar de escribir esto pero la rabia, la pena y el asco me detienen, por lo que enfocaré mi energía en decirte algunas cosas que tengo atravesadas en la garganta (literalmente) para ver si eso cambia un poco las cosas:

Cuando te conocí, ya sabía de ti… Te había visto previamente hacerte “el simpático” y amigos me habían contado que de simpático no tenías ni la forma de vestir. Te describieron como “penca”, “mala onda”, “… lo odio”, “es pesado…”, yo no quise quedarme solo con eso, tendría que pasar bastante tiempo contigo, por lo que de verdad preferí darte una oportunidad. Cuando recién te conocí, no me pareciste tan malo, eres viejo, “eso ya es un indicador” como dirías tu, pero más allá de lo estricto, no mucho más terrible, lo que me pareció “good enough”, dado que… Bueno, es algo esperable en un profesor que, al parecer, es muy responsable.

Conforme pasaron los meses, las instancias, me fui dando cuenta de que eras un “saco weas”, eres irresponsable pero exiges responsabilidad, eres desordenado y te molesta el desorden ajeno, pides puntualidad y respeto pero tu no llegas temprano y tratas mal a tus alumnos. Eres machista y futbolero (y en ambos casos lo digo en forma peyorativa), eres egoísta, egocéntrico, te dejas llevar por el brillo de las cosas y de las personas, eres interesado. Vives buscando formas de “hacer negocios”, de vender, de lucrar, de conseguir beneficios y no te interesa a quien involucras o a quien perjudicas en el proceso.

Nos hablas desde el “para que no me avergüencen” y no desde el “para que estén preparados”. Juzgas por las notas y/o las habilidades de venderse, tal como tu eres, y lo valoras sin pensarlo más. Nos presionas, nos tratas de irresponsables, hablas mal de nosotros, nos evalúas de formas aleatorias y arbitrarias y nos sometes a instancias innecesarias de estrés sin ningún carácter formativo y nos recalcas que debemos hacerlo bien, que tenemos que ser “más inteligentes” que los demás y que por lo menos hagamos eso por ti.

Nos mientes cuando nos dices que estás disponible para conversar, siempre dices cosas que modificas antojadizamente… No nos escuchas, nos “sobornas”, nos regañas demás, pero todo eso que pudiera parecer normal en un maestro, lo haces desde el desinterés, desde el desdén por un grupo de gente que no te parece prometedora. Pero estás ahí para los que sí, para esos estás, pero sólo un poco más.

Yo no quería creerles porque quería ver algo bueno en ti, yo no quería creerles porque tampoco me convenía… Pero eres peor de lo que me decían. Mira, me das asco como persona, eres turbio, viejo verde, machista y “a la antigua” (aunque creo que eso engloba lo anterior, pero no quiero caer en generalizaciones); pero no es eso lo que me molesta, porque bueno… Así eres tu. Lo que de verdad me molesta, lo que de verdad me hiere, es que te metas en el rol de profesor, de maestro, de formador de personas y que lo único que te interese es que te dejen bien parado “afuera”, agrandar tu red de contactos y poder vanagloriarte de logros ajenos; dejando completamente de lado el carácter formativo de tu rol y abandonándonos como tus alumnos con la excusa de “y afuera es peor”, porque al parecer es más fácil maltratarnos desde temprana edad para que veamos quien sobrevive que enseñarnos aquello que vamos a necesitar y darnos el apoyo y la seguridad necesarios para poder desempeñar nuestro rol de forma adecuada. Ah claro, lo olvidaba, si nos enseñas algo ahora, tu magíster se queda sin alumnos… Es por eso. Basura.

Tras el año y medio que te conozco, puedo decir con propiedad que, cualquiera sea tu situación personal y a pesar de ella, eres una persona mala. Eres malo, malo y egoísta, y ambicioso, tu criterio moral/ético es antojadizo al igual que todas tus pautas de evaluación. Y la verdad, es que eres un mal profesor, estás encerrado con ti y en tu conocimiento de hace 40 años atrás y no estás dispuesto a escuchar o flexibilizar, eres irresponsable y te niegas a admitirlo. Con frecuencia haces cosas con la mentalidad de “cagarte a tus alumnos” y eso no debiese admitirse en un docente, menos a estas alturas del partido en el que somos casi colegas y te encanta decirlo “para la cámara”.

Me encantaría dedicarte un desagradecimiento en mi seminario, pero entonces siento que te estaría dando demasiada importancia y apenas esto termine, no pretendo verte ni recordarte nunca más. So, te dedico esto, que yo sé que no te haría reflexionar, ni mucho menos convertirte en una mejor persona, pero si me hace sentir mejor el escribirlo.

Ah! Una última cosa, cosechas lo que siembras… Saco wea, así que la próxima vez que quieras hablar mal de tus alumnos, mira como lo haces tu como profesor primero.

Entre agonías y pausas

Estoy en proceso de recuperar mi computador, ya funciona, aunque de forma intermitente.

He estado haciendo muchas cosas para la universidad y cada vez aparecen más y la verdad es que además de que no he tenido mucho tiempo ni disponibilidad de pc, tampoco es que quiera escribir más… Bueno, quiero desahogarme, pero hilar un texto me parece agotador a estas alturas… Incluso ahora debería estar escribiendo otras 3 cosas y aquí estoy, evitándolo, para hacer una pausa, para salirme del rol por un momento…

He estado con ganas de retomar la fotografía, me siento mal… Recién ahora en Julio terminaré de pagarla y muy poco la he usado, tengo ganas de jugar un poco con ella… De hacer algo que me guste, de tomar algo rico y de descansar, no siento que haya disfrutado los “breaks” que me trato de dar últimamente y es un poco desagradable eso… Además, el ritmo oscilante de responsabilidad e irresponsabilidad con una pésima coordinación y yo creo que hasta algo de mala intención entremedio no ayudan…

En estos momentos tengo muchas cosas en mi mente, en mi corazón… Siento muchas cosas, pero los “tengo” me tienen agotada, frustrada y asustada… Ayer estuve muy muy enojada con un maestro… Hoy no quiero pensar mucho en ello, ya sólo quiero terminar y poder hacer esa mini pausa antes de la tormenta…

Ha sido un año importante, un año de novedades, dudas, descubrimientos y algunas cosas que agradecer… Espero todo termine bien. Espero las cosas comiencen a salir mejor de aquí en adelante…

En fin, aunque haya sido poco, mal hilado (más catártico que otra cosa) y poco relevante… Me alegra volver 🙂

SM

Offline En aguas saladas demala fortuna y otros

Este año no ha sido muy bueno para mi… He tenido buenos momentos a raíces de decisiones pasadas, pero en lo que se refiere a asuntos más contingentes, no he tenido la mejor de las suertes…

Particularmente me refiero a los eventos de las semanas entre mayo-junio en las que arruiné dos notebooks, el de mi novia, y ahora, el mío… No quiero ni voy a ahondar mucho en eso, sólo es para dejar un registro de por qué no he podido escribir en el último tiempo, ya que ganas he tenido pero el tiempo y la disponibilidad de computadores no es la idónea.

Espero solucionar esto durante la semana, ya que es algo que me complica, sobretodo en las semanas finales del semestre y en las que he tenido buenos momentos de creatividad.

En fin, dejaré textos más elaborados para otro momento, ahora seguiré con mis cosas offline.

Remando hacia distintos lados

[Acabo de tener una explosión mental/sentimental a raíz de un evento muy pequeño, ínfimo, nada relevante y que pude haber dejado pasar con un simple “jaja” o un “emoticón”. Pero no pude, y tuve este momento y bueno, asumo que para esto es que existe este pedacito de internet, para que yo me desahogue, así que aquí va.]

Mandé una foto, por error, a mi grupo de seminario de FB. No pasó nada, nadie murió, pero alguien escribió algo que, hasta el momento (alrededor de 30 minutos después) aún no logro entender:

“(…) no pude mandar la imagen doble 😥 así que no mandé nada”

Como no lo entendí, y no me gusta quedarme con la duda, pregunté:

“que encontré una “doble”… pero no era tal… así que no pude mandarla haha”

No lo podía entender, me frustré, me sentí extraña y en lugar de evitar este momento y saltar de tema, pregunté de nuevo

“jaja no te preocupes… no es nada muy relevante”

Pero yo no aguanté y me puse a llorar… ¿Por qué tal ridículamente exagerada reacción? Al menos lo sé, o creo saberlo.

Esta no es la primera vez, para nada, incluso creo haber mencionado mis problemas para comprender en los últimos años. Pero esto se limitaba al área académica mayormente, por ejemplo, cuando me pasan exámenes y me quedo en blanco porque no entiendo lo que dicen… Tal como si fuera otro idioma, no entiendo, o entiendo las palabras por separado, pero no el sentido… Frustrante considerando que todas son en mi idioma nativo.

Trataré de explicar un poco la sensación que creo no soy capaz de expresar de forma adecuada (también un problema reciente, cada vez soy menos eficiente hablando):

“(Tengo en frente mio un examen, un libro abierto, un artículo, incluso puede ser un corto párrafo de una noticia en un diario online o una publicación de FB, un blog de cocina, etc…) Me estoy disponiendo a leer, tomo el elemento X y comienzo, llevo 2, 3 palabras y todo bien, llevo 1 frase y comienzan algunos problemas… ¿espera, qué decía antes?(me devuelvo) Sigo leyendo y llego al mismo punto, a veces antes otras un poco más lejos… ¿a ver…? no entendí(me devuelvo) Y así repito el proceso, en promedio unas 4-5 veces, algunas veces bastan 2, otras veces paso las 8 y ya dejo de leer, o bien, sigo leyendo sin entender. Esto depende del tipo de texto que esté leyendo, para la universidad me esfuerzo más, porque TENGO que entenderlo, si no entiendo el estado de alguien en FB no me afecta mayormente, lo otro tiene implicancias evaluativas.

Entender cómo tratas de ir leyendo, de ir incluso desmenuzando cada párrafo, cada frase, cada palabra para ir viendo, tal como un niño que recién está aprendiendo a leer, cómo se va formando y escaneando en la cabeza para saber qué significa; parar cada vez que terminas de desmenuzar una palabra para ver estos significados y ver qué tiene más sentido con el contexto y todo esto, mientras haces un esfuerzo -para ti- super-humano de estar concentrada y completamente dirigida a esa tarea. Reduces todo a esa simple y compleja tarea, pero a veces, ni eso da frutos y sólo te queda seguir adelante, evaluando si puedes volver atrás luego.

Otras veces, pasa sin que me de cuenta, mi cabeza comienza a divagar, pensar en otras cosas que tengo que hacer, en historias, en personas, en qué me gustaría hacer, y, de pronto, he “leído” 2 páginas pero no tengo la más mínima idea de qué ha pasado en ellas. Esta sensación es bastante común por lo que he hablado con otras personas, he culpado a los MCM de que nos tienen acostumbrados a estar atentos a varias cosas a la vez, lo “audiovisual” está captando 2 sentidos al mismo tiempo, ese es el más común, la televisión, los videos musicales, las obras de teatro, el cine, etc. Y ahora, agregan sensaciones físicas, las 4D(?), ahí ya tienes 3 sentidos involucrados en una sola tarea: ver una película sentado en una sala de cine oscura, ellos hacen todo el resto. También la idea de tener tantos dispositivos: computadores, tablets, teléfonos móviles (si, estoy dejando de decirle celulares), y a su vez, en cada una de estas cosas: el correo electrónico (o “los”), Instagram, Twitter, Facebook, Google+ (hay gente que lo usa), Tumblr, Reddit, Blogs varios, YouTube, Calendarios, incluso los juegos que tienes instalados te demandan atención. Todo te está estimulando constantemente, te la dejan fácil porque no tienes que imaginar mucho más, está todo ahí. Entonces en el momento de quedar a solas con tu mente y una sola tarea, se siente vacío, solitario, necesitas algo más…

Ese es mi razonamiento al menos, la verdad no he indagado mucho en ello, si claramente no puedo leer, es difícil que un pasatiempo sea ese, y eso lo lamento muchísimo porque siempre me gustó leer.

Con esto, no sólo estoy teniendo problemas para leer, sino también para concentrarme en clases e incluso hablando con gente, también tengo problemas para darme a entender con la gente y para comprender lo que dicen, ya no sólo en pruebas o evaluaciones, sino en el día a día. A veces simplemente no entiendo. La mayoría de las veces finjo que sí y sigo con mi vida, pero hasta cierto punto es tremendamente frustrante, me limita, me detiene y el detenerme no es un lujo que me pueda dar en un contexto socio-econo-cultural de carrera en el que “ganar” lo es todo.

Da impotencia el estar frente a una frase (escrita u oída) en tu propio idioma, cuyas palabras conoces, cuya semántica conoces, cuya estructura sintáctica conoces, y sabes que lo haces, pero tu cabeza parece un almacén fortificado que no te deja ir a buscar algo adentro. Sabes que lo tienes, lo sientes, pero no lo puedes tomar, no puedes agarrar algo que está en frente tuyo, mucho menos almacenarlo, lo que es particularmente perjudicial en un contexto académico.

A eso, le sumas mis tics, mis problemas para decir palabras, para recordar cosas, mis dolores de cabeza, de concentración, de ansiedad y angustia, depresión severa, mi convulsión, mi mal sueño, mi “especie de” fibromialgia, mi fatiga crónica y mis molestias estomacales crónicas.

Relaciono todo lo anterior y pienso en lo que se viene, nadie se va a detener para ayudarme a aprender mejor, si no entiendo, atraso, si atraso, no sirvo y/o soy estúpida. Nadie se detiene por ti, a cualquiera le molesta tener que estar así de atento todo el tiempo por alguien que necesita que le ayuden tanto. Me siento como una vieja con alzheimer, a la que sus hijos no la toman en cuenta porque cree que es teatrera. Es agotador, de verdad agotador, tener que estar viviendo con esto a una edad en la que la gente no espera que pases por esto, es más, esperan que mientras haces una cosa tengas otras 10 listas, 5 en mente y 2 en camino; para la juventud no hay excusa, es su momento de mayor energía, vitalidad… Pero yo ya la perdí, y me siguen pidiendo algo que no tengo. Siento que mi mente va para otro lado, soy una persona joven, si, pero no tengo la energía, no tengo la fuerza, no tengo la agilidad mental, y aunque tenga días mejores en relación al físico, mi mente no acompaña, tengo la sensación constante de estar remando contra marea porque no soy capaz de ponerme de acuerdo conmigo misma.

Finalmente, entendí lo que quiso decir esta persona, aún creo que es una extraña forma de decirlo, pero lo logré. Sólo me demoré 50 minutos. Sólo.

Alguien más

Hoy… Qué ganas de ser Luciana, o Alexa, Oriana o Charlotte, Paris, Carla, Koharu o Chang Huei. Cualquiera, incluso tal vez un Patricio, un Héctor, un Luis, un Marco… O puede ser un Jorge, un David, Steve o Peter… No importa quien, no importa qué, un gato, un perro, un hámster, tal vez un caballo. Hoy sólo quiero ser alguien más, no sé mañana, tal vez también, pero sé que hoy no quiero ser yo, desearía ser alguien más mientras me pregunto qué hubiera sido de mi si en lugar de mi, hubiera sido Luciana, Lucy… Qué pasaría si no hubiera estudiado esto, si estuviera en otra ciudad, incluso otro país… Qué estaría haciendo, qué podría estar haciendo… En lugar de estar aquí regodiándome en mi propia miseria personal.

Si fuera otra persona no estaría en esto, tal vez sería toda una experiencia nueva, morir/desaparecer y volver como la Lucy, tal vez más bonita o al menos más segura de sí misma… Más perra, más práctica, más apta para un mundo que le pide ser maricona y falsa para triunfar porque si no, estás condenada al fracaso, a que te pisoteen a lloriquear por los pasillos o aguantar cual mártir. Porque si eres “buena” o empática, o te preocupas por el resto, vale mierda al lado de alguien que es falsa y maricona “práctica”, porque también lo puede hacer, incluso mejor, aunque sea falso, pero lo hace, y lo hace bien, y le creen y como no le importa nada ni nadie, pasa por encima de todo, miente, hace y deshace y nada pasa, porque sabe moverse. Así me gustaría ser, me gustaría no tener principios, de verdad preferiría no tener principios pero sí fines y no al revés.

La Lucy tiene amigos, buenos amigos, porque le gusta carretear, le gusta tomar, divertirse, hacer cosas, tiene una buena contextura, no es fea, tiene mucha perso, es carismática, sabe venderse (aunque sea pura mierda), se lleva bien con la gente, tiene suerte y muchas oportunidades. Miente, pero tampoco miente compulsivamente, porque sabe que se cacha, no es estúpida tampoco. Es una arpía de tomo y lomo, pero le va muy bien en la vida. No le tiene miedo a nada, ella es relajada, porque sabe que las cosas le salen bien. Si está cansada, descansa, si no quiere estudiar, no estudia, si no quiere trabajar, no va… Siempre pasa algo o alguien que la salva o bien, ella lo hace por sí misma, porque puede, porque sabe, porque le resulta. No le tiene miedo a vivir, tampoco a morir, aunque si tiene miedo de esto último porque tiene mucho que perder… Al menos en eso “le gano”, a la muerte no le tengo miedo, lo único que me preocupa es dejar a mi gata sola, pero como a ella no le importo y sé que alguien la adoptará, no me detiene… Lo que me detiene es la cobardía, cosa que la Lucy no tiene.

¿Por qué el destino es así? Porque escogió que naciera yo en lugar de ella. El mundo está bastante lleno de Lucys, pero las Lucys lo pasan mejor, viven mejor, no se complican por nada, todo es fácil… ¿Acaso es una forma de equilibrar las cosas? Tal vez por eso mi madre nunca me quiso, no nací el 7, no fui la Lucy, nací otro día, tuve otro nombre… Si las cosas hubieran sido distintas… Tal vez me habría ido de intercambio, tal vez estaría soltera o en una relación distinta, más fácil, mejor… Tal vez tendría un gato que me quiere o tal vez me gustarían los perros.

O tal vez ni siquiera con haber nacido después o haberme llamado Lucy era suficiente, tal vez debería irme más lejos y haber cambiado de familia, de ciudad, de país… Tal vez debí haber sido hombre. Si, un hombre caucásico, guapo, del primer mundo, angloparlante, sólo con eso ya tendría lo mismo que Lucy y más.

Oh Lucy, cómo desearía que al despertar, estuviéramos en posiciones distintas. Me gustaría saber qué siente estar al otro lado. De verdad me gustaría ser alguien más…

Práctic@

Creo haber escrito hace un tiempo respecto del miedo que siento sobre iniciar mi práctica profesional, ahora, si bien lo sigo sintiéndome igual, quiero desahogarme en relación a otra faceta de esta etapa…

Mis compañeros, todos muy competitivos, han demostrado ser personas muy individualistas, no los culpo, yo igual estoy algo a la defensiva con el tema, pero ellos lo llevan a la práctica en acciones mucho más concretas y pasivo-agresivas. Se consiguen las listas por debajo con la excusa de “compartir” y no lo hacen, se las consiguen y no avisan para eliminar el puesto, no quieren compartir ningún tipo de información (ni la más básica, como la anteriormente mencionada), por ellos, todos murieran y les dejaran las prácticas… El ambiente es bastante tóxico y no hay mucho por hacer respecto a eso. Es más, nuestro profesor guía de taller lo favorece y hasta lo promueve, muy tóxico también.

Yo entiendo la intención de ponernos en una situación que simule lo que será salir a buscar trabajo, pero creo que dejarnos ahí sin ningún respaldo, sólo con la presión de que si no encontramos: 1. no tendremos práctica, 2. no podremos entregar el informe final. No es una situación cómoda para un alumno de pregrado, cuya gran mayoría jamás ha salido al mundo laboral y/o está demasiado habituado a la dinámica “escolar universitaria”. Yo tengo la suerte (?) de haber trabajado antes, pero aún así, para mi han pasado ¿cuánto? 5 años? tal vez 6? No sólo cambié de la lógica laboral a la “universitaria” sino también se le suma el hecho de que es un mundo nuevo, pues esta gente SI espera algo de ti, se supone tienes cierta expertise, no puedes ir sólo con tu buena voluntad y tu persona.

Me agota el hecho de pensar en todo lo que tengo que hacer, en que tengo que cambiar mi chip de friendly a bitch porque de pronto, aquellos que se supone son mis compañeros y debiese llevarme bien, se transformaron en mis enemigos y mi competencia.

En lo personal, me molesta demasiado la competencia por varias razones:

  1. No me creo capaz de competir, punto.
  2. No me gusta porque me incomoda, siento que no es la forma porque cada uno tiene su lugar en el mundo, pero la actitud competitiva no es de “postularé aquí porque me siento capacitado”, es más bien “postularé a todo porque quiero tener lo mejor y no me interesa cagarlos a todo en el camino”. Es una cosa de asegurarse, aunque en esa pega dures 3 meses porque en realidad no era para ti, porque el asunto es ganar (plata o lo que sea, pero ganar).
  3. Te transforma en una persona hostil y desconfiada, desgraciadamente he tenido la desdicha de saber cómo es no serlo, y extraño eso… Ser desconfiada me estresa, me hace sentir mala.
  4. Muchas de las personas con las que comparto taller y seminario son gente que podría ser mi amig@, me da pena ver cómo la relación simplemente no se dará porque el ambiente es pésimo para el compañerismo e invita mucho a esta competencia.
  5. Todo funciona con “arreglos” entre la gente y eso empeora aún más esta relación (competitiva) que ya de por sí es súper tóxica.
  6. Esto no es un asunto de “una vez y ya está”, a lo mejor en algunos caso puede ser que al encontrar pega y estar bien en ella, ya se pasen datos y todo vuelva a estar bien. Pero en la mayoría de los casos en asunto esto no para aquí, si se ve otra pega mejor se deja, y el basureo entre profesionales es algo que pasa.
  7. Me provoca sentimientos contradictorios en relación a mi carrera. Durante toda la carrera nos hablaron del trabajo en equipo, del trabajo multidisciplinario, de ser solidarios y de saber “dejar ir”, de ser transparentes con los pacientes: si uno no puede ayudar, derivarlo a otro especialista, recomendar a otro psicólogo que si pueda, preguntar, y tener siempre presente el querer ayudar, es lo primero. Pero hoy tuve un estrujón de estómago al escuchar como alguien decía que “tienes que aprenderte los nombres porque si no te pueden cagar, tienes que hacerte el simpático, ayudar para hacerte indispensable, tienen que sentirte que si faltas te van a necesitar” Eso aplica una lógica súper falsa y generadora de dependencia que justamente se busca eliminar desde la lógica de las otras áreas de mi disciplina.

Es doloroso ver cómo tendré que competir con gente falsa, gente egoísta, gente que tiene un don innato para hacerse “el simpático”, gente que aprende rápido, gente que sabe, gente que no le da verguenza, gente que es muy buena desenvolviéndose y yo, aquí, lloriqueando porque no me siento capaz ni de enviar una copia de mi CV por correo electrónico porque me da pánico que me llamen y no poder responder, me siento totalmente incapaz y eso me vuelve hostil, tengo mucho miedo y no sé qué hacer, no sé con quien hablar, necesito algo en qué apoyarme pero me siento desnuda, me siento vulnerable, literalmente estoy en pánico y me siento atada de manos, siento que voy a explotar y me da pena, porque en momentos como este es que desearía morir y lo único que me hace “pensarlo” es en que tal vez, sólo tal vez, voy a haber pasado todo esto para aportar en algo, pero no puedo dar el último paso… Tengo pesadillas, pensamientos intrusivos sobre lo mal que lo haré, sobre que nadie me llamará, sobre que todo me saldrá mal y seré la única de todo el grupo que fallará y tendré que hacerlo todo de nuevo. Tengo miedo, tengo mucho miedo y no puedo evitar el sentimiento de desolación y angustia.

Ahora me vendría bien un@ amig@, alguien X a estas alturas me da lo mismo… Siento que este mes ha sido pura mierda y deudas juntas, y se viene fin de semestre, se acerca cada vez más este momento, se vienen muchas cosas y yo, simplemente desearía que algo me matara porque ni eso me siento capaz de hacer…