Práctic@

Creo haber escrito hace un tiempo respecto del miedo que siento sobre iniciar mi práctica profesional, ahora, si bien lo sigo sintiéndome igual, quiero desahogarme en relación a otra faceta de esta etapa…

Mis compañeros, todos muy competitivos, han demostrado ser personas muy individualistas, no los culpo, yo igual estoy algo a la defensiva con el tema, pero ellos lo llevan a la práctica en acciones mucho más concretas y pasivo-agresivas. Se consiguen las listas por debajo con la excusa de “compartir” y no lo hacen, se las consiguen y no avisan para eliminar el puesto, no quieren compartir ningún tipo de información (ni la más básica, como la anteriormente mencionada), por ellos, todos murieran y les dejaran las prácticas… El ambiente es bastante tóxico y no hay mucho por hacer respecto a eso. Es más, nuestro profesor guía de taller lo favorece y hasta lo promueve, muy tóxico también.

Yo entiendo la intención de ponernos en una situación que simule lo que será salir a buscar trabajo, pero creo que dejarnos ahí sin ningún respaldo, sólo con la presión de que si no encontramos: 1. no tendremos práctica, 2. no podremos entregar el informe final. No es una situación cómoda para un alumno de pregrado, cuya gran mayoría jamás ha salido al mundo laboral y/o está demasiado habituado a la dinámica “escolar universitaria”. Yo tengo la suerte (?) de haber trabajado antes, pero aún así, para mi han pasado ¿cuánto? 5 años? tal vez 6? No sólo cambié de la lógica laboral a la “universitaria” sino también se le suma el hecho de que es un mundo nuevo, pues esta gente SI espera algo de ti, se supone tienes cierta expertise, no puedes ir sólo con tu buena voluntad y tu persona.

Me agota el hecho de pensar en todo lo que tengo que hacer, en que tengo que cambiar mi chip de friendly a bitch porque de pronto, aquellos que se supone son mis compañeros y debiese llevarme bien, se transformaron en mis enemigos y mi competencia.

En lo personal, me molesta demasiado la competencia por varias razones:

  1. No me creo capaz de competir, punto.
  2. No me gusta porque me incomoda, siento que no es la forma porque cada uno tiene su lugar en el mundo, pero la actitud competitiva no es de “postularé aquí porque me siento capacitado”, es más bien “postularé a todo porque quiero tener lo mejor y no me interesa cagarlos a todo en el camino”. Es una cosa de asegurarse, aunque en esa pega dures 3 meses porque en realidad no era para ti, porque el asunto es ganar (plata o lo que sea, pero ganar).
  3. Te transforma en una persona hostil y desconfiada, desgraciadamente he tenido la desdicha de saber cómo es no serlo, y extraño eso… Ser desconfiada me estresa, me hace sentir mala.
  4. Muchas de las personas con las que comparto taller y seminario son gente que podría ser mi amig@, me da pena ver cómo la relación simplemente no se dará porque el ambiente es pésimo para el compañerismo e invita mucho a esta competencia.
  5. Todo funciona con “arreglos” entre la gente y eso empeora aún más esta relación (competitiva) que ya de por sí es súper tóxica.
  6. Esto no es un asunto de “una vez y ya está”, a lo mejor en algunos caso puede ser que al encontrar pega y estar bien en ella, ya se pasen datos y todo vuelva a estar bien. Pero en la mayoría de los casos en asunto esto no para aquí, si se ve otra pega mejor se deja, y el basureo entre profesionales es algo que pasa.
  7. Me provoca sentimientos contradictorios en relación a mi carrera. Durante toda la carrera nos hablaron del trabajo en equipo, del trabajo multidisciplinario, de ser solidarios y de saber “dejar ir”, de ser transparentes con los pacientes: si uno no puede ayudar, derivarlo a otro especialista, recomendar a otro psicólogo que si pueda, preguntar, y tener siempre presente el querer ayudar, es lo primero. Pero hoy tuve un estrujón de estómago al escuchar como alguien decía que “tienes que aprenderte los nombres porque si no te pueden cagar, tienes que hacerte el simpático, ayudar para hacerte indispensable, tienen que sentirte que si faltas te van a necesitar” Eso aplica una lógica súper falsa y generadora de dependencia que justamente se busca eliminar desde la lógica de las otras áreas de mi disciplina.

Es doloroso ver cómo tendré que competir con gente falsa, gente egoísta, gente que tiene un don innato para hacerse “el simpático”, gente que aprende rápido, gente que sabe, gente que no le da verguenza, gente que es muy buena desenvolviéndose y yo, aquí, lloriqueando porque no me siento capaz ni de enviar una copia de mi CV por correo electrónico porque me da pánico que me llamen y no poder responder, me siento totalmente incapaz y eso me vuelve hostil, tengo mucho miedo y no sé qué hacer, no sé con quien hablar, necesito algo en qué apoyarme pero me siento desnuda, me siento vulnerable, literalmente estoy en pánico y me siento atada de manos, siento que voy a explotar y me da pena, porque en momentos como este es que desearía morir y lo único que me hace “pensarlo” es en que tal vez, sólo tal vez, voy a haber pasado todo esto para aportar en algo, pero no puedo dar el último paso… Tengo pesadillas, pensamientos intrusivos sobre lo mal que lo haré, sobre que nadie me llamará, sobre que todo me saldrá mal y seré la única de todo el grupo que fallará y tendré que hacerlo todo de nuevo. Tengo miedo, tengo mucho miedo y no puedo evitar el sentimiento de desolación y angustia.

Ahora me vendría bien un@ amig@, alguien X a estas alturas me da lo mismo… Siento que este mes ha sido pura mierda y deudas juntas, y se viene fin de semestre, se acerca cada vez más este momento, se vienen muchas cosas y yo, simplemente desearía que algo me matara porque ni eso me siento capaz de hacer…

 

Para Pablo

[Había estado pensando en cómo escribir esto, esperé unos días a tener tiempo para hacerlo con más calma. Aquí va.]

Pablo A. fue el primer profesor de universidad que me hizo una evaluación, el primero que me consideró, prácticamente el único que me agradó de los que tuve en ese momento. Tal vez tiene que ver (estoy casi segura) que es porque me fue bien, aunque su atención comenzó desde el momento en que le entregué el dichoso papel; pero de todas formas agradezco el gesto, el reconocimiento y su enseñanza en general.

Era la clase de antropología, los martes de 2.30 a 5.45, solía extenderse un poco más, pero siempre era un agrado, incluso a pesar del cansancio evidente y el poco interés de algunos, él siempre hacía sus esfuerzos de mantenernos hasta el último momento con alguna anécdota o chiste. Muy ordenado con sus clases, muy claro el contenido y una excelente disposición.

Un abogado activista (espécimen muy raro, un abogado con corazón por el pueblo no por las lucas, súper, súper raro), muy bueno desempeñándose en todas sus funciones. Con una historia de buenas oportunidades y mala fortuna.

Lo aprecio mucho por su persona, o por su recuerdo, pero tal vez más -y en eso a lo mejor peco de autorreferente- porque ha sido la única persona en la universidad que me ha hecho sentir que soy capaz, que soy hábil en algo… y curiosamente, fue en una asignatura que no tenía nada que ver con la psicología (bueno sí, pero no era una asignatura formativa de la carrera propiamente tal). Tras eso me replanteé si tal vez debí estudiar otra cosa, tal vez siempre debí haber estudiado antropología como en algún momento pensé…

El año pasado murió una de las personas con las que descubrí mi interés por esa área, hace unos días murió este profesor que me acercó y me hizo darme cuenta de lo que me perdía al no haber hecho caso de dicha sugerencia… Con mis últimos semestres están muriendo aquellas personas que me tuvieron fe en algo. No sé qué pensar…

Su recuerdo me quedará para siempre, pero honestamente sólo me trae tristeza ahora que ha muerto, porque no sólo es triste saber que murió, que ya nunca más lo veré caminando por el Jumbo con su carrito un tanto vacío… También se pierde un excelente profesional, una excelente persona, un excelente profesor, un activista (no-hippie), alguien que realmente se preocupaba por su ciudad y que me da la sensación, literalmente murió por ella. También en mi cabeza y en mi corazón muere una de las pocas personas que en algún momento me tuvo fe y me hizo sentir capaz…

Nuevamente me disculpo por ser tan autorreferente en este post que debiese estar completamente dedicado a él, pero mi recuerdo de alguien que fue capaz de valorarme es tan potente, es tan importante, que es eso con lo que me quedo de forma más cercana. Obviamente jamás lo olvidaré, nada de lo que viví con él, fue un shock enterarme de su muerte y no puedo dejar de pensar en que si la cosas hubieran sido un poquito diferente, tal vez hubiera podido verlo por última vez el viernes pasado, y tal vez poder decirle algo, agradecerle, saludarlo o sólo conversar como siempre pensé que volvería hacer algún día…

Me quedo con el don, me quedo con la alteridad, me quedo con la observación no-participante, me quedo con la otredad, me quedo con todo eso.

Me quedo con que, como yo, hay muchas personas, alumnos, compañeros, amigos, su familia, conocidos, que también tienen sus propias historias, sus anécdotas… Me quedo con que se fue lleno de cariño, porque era una persona muy querida y valorada, me quedo con que siempre se reconoció su valor en vida y no se esperó su muerte para hacerlo. En ese sentido, me quedo feliz, satisfecha.

Muchas gracias por haber estado ahí en el momento adecuado, gracias por darme un booster, gracias por darme el recuerdo de eso, gracias por enseñarme lo que me enseñó, gracias por todo su aporte al puerto, gracias. Muchas muchas muchas gracias por todo.

Pablo A. 28/05/17

La Ardilla

He decidido abrir una nueva sección dedicada a las cosas novedosas o “relevantes” que compro.

No es un afán narcisista ni de ensalzamiento del consumismo, sólo quiero ayudar a las personas que estén buscando información para tomar una decisión de compra. Yo misma averiguo mucho antes de comprar algo, mi celular, cosas de cocina, juguetitos, lo que sea; odio gastar dinero en cosas que después no voy a usar o que salgan mal.

Básicamente me dedicaré a hacer reviews de algunas cosas que compro que considero que ayudaría al resto, no voy a hacer una reseña de mis lentes ópticos o del jarabe para la tos de mi gato. No sé cuándo haré el primero, ni de qué. Tampoco sé si alguien llegará a este blog, pero si lo hace, espero ser de ayuda.