Muriendo en capas

Estoy escribiendo esto un poco tarde, y ya sin el misma intenso sentimiento, pero con la misma convicción.

La niña que conocía, la niña que aún divaga en mis recuerdos y que pensaba aún vivía en alguna parte de mí, ha muerto. Murió la confianza en la gente, murieron las ganas de ser querida por una madre que jamás tuvo tiempo ni ganas para ella. Murieron los sueños y esperanzas de conseguir una amistad como las que se ven de las películas, incondicional, real. Murió la niña aventurera, curiosa. Murió también su temperamento inmanejable. Murieron sus ganas de conocer gente. Murió su paciencia. Murió su tranquilidad y su cariño.

Poco a poco va muriendo la joven, la joven que aún guardaba eso de la niña, mientras sufría en silencio esperando a que alguien se le acercara para hablar. Murió la joven que pensaba que iba a encontrar el amor de su vida como en una película, que podía conseguir lo que quisiera por lo que no se preocupaba mucho por el futuro, vivía poco a poco, disfrutaba lo que podía a pesar de su pena y soledad.

Ahora queda un alma seca, sin muchas esperanzas, sin muchos expectativas, angustiada por el futuro, sin vivir el presente y atormentada por el pasado. Desconfiada, triste y vacía, anhedónica, pensando en una vida adulta desoladora y aterrorizante y sin permiso de soñar, sin permiso de nada. A la cual las expectativas ajenas se la comen como termitas hambrientas.

Si esto no es el fin, no quiero seguir averiguando qué viene…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s