Rellenando huecos

Hace poco descubrí que desde hace un tiempo estoy volviéndome un tanto compulsiva con  las compras. Culpa de compradora, sensación de vacío tras la adquisición, compulsividad e impulsividad y lo que más me complica de todo: no soy yo quien paga.

He tenido advertencias, yo misma soy mi constante Pepe Grillo o cono de alarma pero no hay caso, y es en ese momento cuando me doy cuenta de que no lo controlo, es como si perdiera el control de mí por unos instantes y aunque puedo hacer esfuerzos por retomarlos, me invade un ansiedad bastante importante. Vivo pensando en si me descubrirán, si cada mensaje que recibo es un: “oye, tu sabes de dónde salió esto?”… He pensado en qué es lo que realmente me afecta, no tengo mucho problema con el acto en sí, son cosas materiales y la afectada directamente realmente no es tan afectada, finalmente, son sólo cosas; es la sensación de estarla defraudando cada vez que lo hago, claro que ella no lo hace nada de mal cuando abre la boca o hace casi cualquier cosa, en el fondo es un mecanismo de compensación así empezó, a veces lo sigue siendo, pero si he de ser sincera, otras veces no tiene mucho que ver con eso, es simple y llanamente un impulso.

Asumo que es mi forma de lidiar con mis otros vacíos, la necesidad de dinero y algunas cosas, la necesidad de tener cierta independencia, libertad y de tener algo que es mío, me hace hacer cosas aún más estúpidas como vincularme aún más y volver a la (maldita) culpa. Me da bastante verguenza hablar de esto, no me gusta admitir que es un problema porque se arma un escándalo, aún creo que puedo manejarlo, aún tengo estrategias y cálculos y aún puedo eliminar aquello con lo que compro… Si pude con Ebay, puedo con esto.

Tras mi nueva dieta, que con no tanta angustia y desesperanza como los primeros días ya llevo 5, he perdido algo que rellenaba y no puedo poner algo más, no cualquier cosa encaja y el ejercicio (algo así como intenso) claramente no es una buena opción para mí ahora, so, tengo que buscar otra forma de rellenar ese vacío que deja algo que desde pequeña significó algo tan importante para mí como el cariño, el afecto, el cobijo y un refugio seguro.

(Ahora bien, yo también creo que no deberían existir esos agujeros, pero ni idea de cómo llenarlos, al fin y al cabo, todos tenemos agujeros la diferencia está en cómo los llenamos y en qué tan socialmente aceptado es o no lo que hacemos.)

En fin, aún así, esto, aunque vergonzoso y un tanto peligroso y patético; es parte de mi vida y bueno, parte de mi historia actual. A modo de registro o de confesionario, pues nada, aquí está, lo dejo y me retiro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s