La importancia de los finales “felices”

Nunca he tenido problemas con la muerte, me refiero a que me aterre morir o a que me aferre a la vida… No es que me de igual si algún ser querido muere, para nada, pero entiendo que esas cosas pasan y aunque son dolorosas son parte de la vida… Aunque claramente es más fácil decirlo que hacerlo y que claramente me interesa más morir que que alguien muera… Pero no es eso de lo que quiero hablar ahora…

Desde hace unos años ya se ha puesto “de moda” terminar con los finales felices de Disney, pero se han ido de un lado a otro hasta llegar a una brutalidad cruda e innecesaria del estilo de TWD (Ok, a lo mejor puede parecer un mal ejemplo, pero si somos justos han habido películas/series de zombies, vampiros, monstruos en general y otros estilos de apocalipsis en el pasado y aún así han sido menos viserales y han usado esos “sacrificios” de personajes como una herramienta más que con un afán de demostrar que todos mueren).

Series como TWD, GoT, BB, entre otras, van con la consigna de “todos mueren” (en GoT esto no puede ser más literal: “All men must die”), pero se ha podido ver que hay ocasiones en las que pareciera que matar a un personaje (o no matarlo) se relaciona más bien a la popularidad, al público y a la propia consigna “y bueno, alguien tiene que morir, matemos a cualquiera”. Muchas veces las muertes no tienen sentido y no espero darle un sentido heróico a cada muerte porque en la vida uno no suele morir de esa forma. ¿Entonces, de qué me “quejo”? De que pasamos de un extremo a otro. Ok, todos mueren, pero la gente no muere porque sí, porque ya era hora de que alguien muriera y claramente existe preferencia de acuerdo a qué muertes “canonizar” y qué muertes ignorar… No te están enseñando lo que es la vida de verdad, te están insensibilizando y acostumbrando a que todos mueren (y de formas terribles), y que a nadie le importa. Y bueno, es cierto, todos deben seguir con sus vidas, pero no es que a nadie le importe nadie. En TWD se muestra a algunos personajes sufrir y detenerse por muertes significativas, eso está bien, los hace humanos, pero lejos de hacerlo de una forma en la que uno entienda y sienta su sufrimiento nos lo presentan como una etapa aburrida y torpe del personaje en el que sólo se puede pensar: “eeeh! imbécil ya para con el asuntito de la muerte de XX, estás arruinando todo!!!” o bien, “qué aburrido, llevan 3 episodios mostrando la cara larga de YY”. Insensibilización (que por cierto es un tema muy presente en la época moderna, peligrosa y entristecedoramente presente).

Nunca he sido partidaria de los finales felices estilo princesas, la vida no es así y está bien que hayan opciones que te expongan eso, sobretodo cuando uno es más joven, pero yo creo que pasar a ver cómo se destripan, atropellan y matan a personas sin sentido alguno (“porque así es la vida”) no es tampoco una forma sana de ver las cosas. Además del tema de la insensibilización y la violencia que genera en las personas está el tema del malestar que te deja ver eso, te muestran una realidad sin consuelo en la que todo está perdido y no importa a donde vayas ni lo que hagas porque todo va a salir mal y vas a morir tu o alguien a quien tu quieres y por lo tanto, todo irá aún peor. De sólo imaginar lo desolador que es ya vivir bajo ciertas circunstancias, hay que agregarle el hecho de ver que la fantasía que uno utiliza a veces para ocultarse y/o para hacer una pausa de su vida y renovarse, te lleva a un mundo aún peor en el que uno de los mejores casos es obtener un final irónico del más puro estilo de Stephen King… Es doloroso, imagínense el gran índice de depresión que existe sumado a los estímulos externos sociales y de los MMC, no me sorprende que la gente no vea consuelo… Ni yo lo veo a veces.

Tras esto, y después de haber sido expuesta a esto por varios años ya, comienzo a darle esa importancia menospreciada a los finales “felices” (nuevamente, no a los de princesas). Esos finales en los que la gente queda pensando en lo que sucedió, o esas  series en las que se ve una evolución del personaje (para bien o para mal, da igual, tal vez no sea tan “dramático” pero es mucho más real y cotidiano e igual de latente que la muerte), que no se tenga miedo de mostrar las consecuencias de las malas decisiones o de que incluso “buenas” decisiones puedan llevar a malas consecuencias… La realidad es bastante cruda ya como para aderezarla con tanta brutalidad y ketchup, de pronto un final de alguien que se dio cuenta de algo y cambió su vida, de alguien que logró conciliar sus problemas o de alguien que aunque perdió todo, logró encontrar una luz; no le hace mal a nadie… Y aunque suene cursi, no tiene por qué serlo, cuando a uno le salen bien las cosas no necesariamente es un día en el que brilla el sol y todos te sonríen y de pronto tu vida cambió y todo es color rosa… Pero esos finales te dan a sensación de que no todo puede ser tan malo, de que la vida tiene altibajos, de que aunque alguien muera uno puede seguir… Por último, no te hace ponerte a llorar de forma gratuita como si se hubiera muerto tu perro, dejándote triste 1 semana, 1 mes o más…

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